Han pasado ya muchos años de aquellos días en los que "tú" y
"yo" sentíamos algo muy especial el uno por el otro, nos queríamos, o
por lo menos eso es lo que creo que sucedió. Pero ese amor luego caducó,
marchitó, feneció... dejando atrás lo anteriormente vivido.
Tan solo queda un informe detallado realizado con numerosos recuerdos, algunas cartas, diversas notas y varios objetos de diferente índole alojados en tres cajas de distintas dimensiones. La muerte del amor no deja un cadáver físico como tal, por lo que tuve que valerme del material anteriormente mencionado para realizar la necropsia.
El informe preliminar de la autopsia, realizado al poco tiempo de morir la esperanza y tras mucho tiempo del último adiós, dista mucho el informe definitivo. No obstante ambos son validos para el momento en el que fueron redactados.
Abrí la caja más pequeña dónde se encontraban los informes, estaba cubierta de un espeso polvo. También ahí se situaban las cartas y las notas. Y empecé a releer el primer informe.
Tan solo queda un informe detallado realizado con numerosos recuerdos, algunas cartas, diversas notas y varios objetos de diferente índole alojados en tres cajas de distintas dimensiones. La muerte del amor no deja un cadáver físico como tal, por lo que tuve que valerme del material anteriormente mencionado para realizar la necropsia.
El informe preliminar de la autopsia, realizado al poco tiempo de morir la esperanza y tras mucho tiempo del último adiós, dista mucho el informe definitivo. No obstante ambos son validos para el momento en el que fueron redactados.
Abrí la caja más pequeña dónde se encontraban los informes, estaba cubierta de un espeso polvo. También ahí se situaban las cartas y las notas. Y empecé a releer el primer informe.
INFORME PRELIMINAR DE LA AUTOPSIA
Datos personales de los implicados:
Gabriel Fernández Gómez. Fecha de nacimiento 23/02/1966
Rosa Sánchez Pérez . Fecha de nacimiento: 03/ 06 /1963
Datos del idilio amoroso:
Fecha de comienzo: 1986
Fecha de expiración: 1992
Fecha de muerte de la esperanza: 1999
El informe está realizado por mí, Gabriel Fernández Gómez, uno de los implicados. Como es de suponer la información será más exhaustiva por la parte que me corresponde. De todas formas creo que hay suficientes datos para llegar a la conclusión final, la causa de la muerte del amor. Está escrito en primera persona y dirigido a la segunda implicada, Rosa Sánchez Pérez. A su vez está subdividido en diferentes etapas. La primera parte, compuesta por los recuerdos es la más extensa.
1.RECUERDOS.
1.1 Cuando Tú y yo nos conocimos.
Datos personales de los implicados:
Gabriel Fernández Gómez. Fecha de nacimiento 23/02/1966
Rosa Sánchez Pérez . Fecha de nacimiento: 03/ 06 /1963
Datos del idilio amoroso:
Fecha de comienzo: 1986
Fecha de expiración: 1992
Fecha de muerte de la esperanza: 1999
El informe está realizado por mí, Gabriel Fernández Gómez, uno de los implicados. Como es de suponer la información será más exhaustiva por la parte que me corresponde. De todas formas creo que hay suficientes datos para llegar a la conclusión final, la causa de la muerte del amor. Está escrito en primera persona y dirigido a la segunda implicada, Rosa Sánchez Pérez. A su vez está subdividido en diferentes etapas. La primera parte, compuesta por los recuerdos es la más extensa.
1.RECUERDOS.
1.1 Cuando Tú y yo nos conocimos.
Era una tarde de invierno. Había salido a dar un paseo sin rumbo,
pero en un momento del trayecto se me cruzó por la mente un lugar, y
acabé dirigiéndome allí, a la biblioteca. No tenía claro que libro o
libros elegiría, pero sabía a que secciones debía acudir para alimentar
mis sueños. Las secciones de filosofía, psicología, sociología,
antropología, ética y moral, ensayos, botánica, biología, literatura,
historia, política, ciencia ficción... serían un acierto asegurado.
Prácticamente todos los géneros me entusiasmaban exceptuando la sección
que más animadversión producía en mí, matemáticas. De hecho, cuando
entraba en la biblioteca siempre evitaba pasar por delante de ella. Cada
persona posee sus propias manías, una de las mías era no pasar por los
libros de números y fórmulas. Había también un contenido narrativo del
que era imposible leer. Las denominadas novelas románticas. Una vez me
recomendaron un libro de esas características que estaba muy de moda,
tenía mis dudas pero finalmente abdiqué. En la lectura de las primeras
páginas del libro recomendado comencé a encontrarme mal. Tanta glucosa
en forma de palabras halagadoras, zalamerías y adulaciones me producían
arcadas. Desde ese día decidí que no intentaría leer nunca más un libro
de aquellos.
A la par que entraba a la biblioteca pensé qué sección sería la seleccionada para perderme en ella. Opté por Filosofía. Comencé a buscar con la mirada algún título que llamará mi atención, después de un rato observando los libros de la estantería, seleccioné tres y me dispuse a sentarme en una mesa para leer cómodamente el prólogo y decantarme por el préstamo o no. "La España invertebrada" de Ortega y Gasset, "La vida auténtica" y "El miedo a la libertad" de Erich Fromm. Ya estaba decidido, me llevaría los tres. Me puse en posición erguida sujetando los tres libros con la mano derecha y cuando levanté la mirada allí te vi. Mientras avanzaba para salir, tú ibas entrando en la sección que yo iba dejando atrás. Nuestras miradas se cruzaron unos segundos, pero tú desviaste la mirada y agachaste la cabeza a la vez que tus mofletes adquirían un color más rojizo. Esa eritrosis tuya me cautivo.
A la par que entraba a la biblioteca pensé qué sección sería la seleccionada para perderme en ella. Opté por Filosofía. Comencé a buscar con la mirada algún título que llamará mi atención, después de un rato observando los libros de la estantería, seleccioné tres y me dispuse a sentarme en una mesa para leer cómodamente el prólogo y decantarme por el préstamo o no. "La España invertebrada" de Ortega y Gasset, "La vida auténtica" y "El miedo a la libertad" de Erich Fromm. Ya estaba decidido, me llevaría los tres. Me puse en posición erguida sujetando los tres libros con la mano derecha y cuando levanté la mirada allí te vi. Mientras avanzaba para salir, tú ibas entrando en la sección que yo iba dejando atrás. Nuestras miradas se cruzaron unos segundos, pero tú desviaste la mirada y agachaste la cabeza a la vez que tus mofletes adquirían un color más rojizo. Esa eritrosis tuya me cautivo.
Desconozco que artimaña elucubró el universo para situarnos en un
mismo espacio-tiempo y lograr que vibrásemos en todas las direcciones,
creando y destruyendo todo a nuestro alrededor.
Simplemente sucedió, los dos, aquí hablo en plural poque no dudo del origen ni del reciprocidad, como locos, simplemente nos enamoramos. Tantos años de racionalidad echados al vacio. Como lluvia en el desierto o en un cielo despejado, dejamos que antagónicos se fusionaran, que todos los axiomas se desintegraran, rompimos la realidad al enfrentarla con nuestros sueños. ¿Recuerdas que eramos tú y yo, y el universo? Nos elevaba y nos asustaba a la par, y lejos de mermar nuestros caminos los colmó de bifurcaciones al infinito. Asustaba que los horas parecieran minutos y los días apenas unos ratos, no obstante, siempre logramos orbitar juntos y a la vez orbitar en las demás órbitas indispensables para la vida y el crecimiento personal. Lo tuvimos claro desde el principio, la no parcelación de los sueños, sería una autosepultura. Así que cimentamos aún más todos los cimientos en vez de destruirlos.
Simplemente sucedió, los dos, aquí hablo en plural poque no dudo del origen ni del reciprocidad, como locos, simplemente nos enamoramos. Tantos años de racionalidad echados al vacio. Como lluvia en el desierto o en un cielo despejado, dejamos que antagónicos se fusionaran, que todos los axiomas se desintegraran, rompimos la realidad al enfrentarla con nuestros sueños. ¿Recuerdas que eramos tú y yo, y el universo? Nos elevaba y nos asustaba a la par, y lejos de mermar nuestros caminos los colmó de bifurcaciones al infinito. Asustaba que los horas parecieran minutos y los días apenas unos ratos, no obstante, siempre logramos orbitar juntos y a la vez orbitar en las demás órbitas indispensables para la vida y el crecimiento personal. Lo tuvimos claro desde el principio, la no parcelación de los sueños, sería una autosepultura. Así que cimentamos aún más todos los cimientos en vez de destruirlos.
¿Esto acabará alguna vez? Nos preguntábamos austados. No hay que
pensar en ello, hay que vivir el presente, no sabemos lo que nos
deparará el futuro, nos respondíamos y nos tranquilizábamos. Era
extraordinario transformar lo cotidiano en hito. ¿Cuántas horas
invertimos, sin más cometido que permaner enmudecidos y encandilados,
los iris observando? Incontables fueron las acasiones en las que me
disculpaba al quedar atrapado en el mandala de tus iris. Luego
despertaba del cautiverio de tus ojos para dejarme atrapar por el de tu
alma, esa llena de luz, alegría siempre irradiabas. Nos convertimos en
grandes expertos de nuestros ángeles y demonios. Nunca llegue a
comprender como pudiste lidiar de forma tan hábil con mis demonios,
sobre todo con desidia, que siempre había sido mi más fiel compañia.
¡Tantos años de existencia insustancial y desconocimiento de los grandes placeres de la vida! Respirar resultaba un acto mágico. El mundo había sido creado, y yo, descubría ese mundo a tu lado.¡Cuántos años muerto vagando entre los vivos!¡Cuántos años respirando solo aire!¡Cuántos años de raciocinio estúpido!¡Cuántos años con el corazón afuncional!
Antes incomprendidos, por ti cobraron sentido poemas de amor.
¡Tantos años de existencia insustancial y desconocimiento de los grandes placeres de la vida! Respirar resultaba un acto mágico. El mundo había sido creado, y yo, descubría ese mundo a tu lado.¡Cuántos años muerto vagando entre los vivos!¡Cuántos años respirando solo aire!¡Cuántos años de raciocinio estúpido!¡Cuántos años con el corazón afuncional!
Antes incomprendidos, por ti cobraron sentido poemas de amor.
Y disfruté de la vida de la mejor de las maneras, en compañía.
A tu lado.
La existencia descifró nuevas sinfonías antes inaudibles para un sordo de nacimiento. ¡Todo siempre había resultado tan fútil! Y ahora cualquier acto nimio era transformado en hito aniquilando los singulares conjugando en plural.
El mundo nunca había sido tan habitable como entonces. Dejó de ser meramente inhóspito para dar lugar al aquí y el ahora, a aceptar la no omnipotencia y la finitud.
¿Recuerdas algo de todo aquello?
A tu lado.
La existencia descifró nuevas sinfonías antes inaudibles para un sordo de nacimiento. ¡Todo siempre había resultado tan fútil! Y ahora cualquier acto nimio era transformado en hito aniquilando los singulares conjugando en plural.
El mundo nunca había sido tan habitable como entonces. Dejó de ser meramente inhóspito para dar lugar al aquí y el ahora, a aceptar la no omnipotencia y la finitud.
¿Recuerdas algo de todo aquello?
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