sábado, 22 de febrero de 2014

Interacción I



Los microorganismos son esos seres ancestrales que dieron lugar a la vida, concretamente las bacterias, son nuestro origen y resulta bastante interesante saber más de ellas. Habrá escépticos o habrá quienes crean que hay algo más que una mera casualidad en el origen de la vida, ya sea un ser superior llámese Dios o Alá o algún tipo de extraterrestre. ¡Vete tú a saber! No quiero entrar en ese debate, perdonadme, pero lo que me interesa son los microorganismos. Esos seres vivos diminutos fueron la primera forma de vida, una curiosa combinación de compuestos químicos que dio lugar a un organismo, una célula.

La célula es el elemento de menor tamaño que se puede considerar con vida, ¿qué es lo que hace que sea así? ¿Qué le diferencia de lo inerte? De forma muy escueta se podría decir que posee unas cualidades que permiten cumplir con las funciones vitales, contiene información hereditaria para el control de su propio funcionamiento y que, además, pasa a la siguiente generación. Como he dicho en el primer párrafo, lo que me interesa son los microorganismos, concretamente la interacción entre ellos, las relaciones que existen entre las formas más básicas de vida, que no por ser formas básicas dejan de ser complejas. ¿Cómo interaccionan esos seres? ¿Qué hace que unas veces interaccionen de una manera o de otra? ¿Se puede extrapolar a las interacciones entre humanos?


Esas interacciones se pueden clasificar grosso modo en relaciones sinérgicas, benéficas o positivas; antagonistas o negativas y por último en neutrales. Las relaciones sinérgicas, benéficas o positivas son aquellas en las que al menos uno sale ganando y se subdividen en comensalismo, mutualismo y simbiosis. En el comensalismo un organismo sale beneficiado y el otro no se ve afectado. Cuando tiene lugar el mutualismo ambos seres se benefician (sin carácter obligatorio) y en la simbiosis ocurre lo mismo que en la anterior, pero con carácter obligatorio. En las relaciones antagónicas hay perjuicio de una de las partes y se subdividen en competencia, amensalismo (antibiosis), depredación y parasitismo. La competencia ocurre cuando ambos salen perjudicados; en la depredación una parte gana y la otra muere; en el amensalismo uno produce sustancias que impiden la vida del otro para evitar competencias; el parasitismo ocurre cuando un ser vive a costa de otro al que perjudica. A veces los seres vivos adoptan una relación de neutralismo, encontrándose simultáneamente, pero sin que exista relación entre ellas.



El tipo de interacción puede cambiar según las condiciones del medio, de manera que el mutualismo podrá evolucionar a competencia o viceversa. Otras en cambio parece ser que están destinadas biológicamente a interactuar de un cierto modo, ya que no pueden vivir de otra manera. Estas relaciones ocurren entre los seres vivos, a nivel de individuos o poblaciones y me pregunto qué diferencias hay ente esas relaciones y las de los humanos, si se puede simplificar a lo anteriormente dicho. Eso que llamamos amor, amistad, solidaridad, altruismo... ¿realmente existe o son meras palabras bonitas para designar una relación benéfica? ¿Qué demonios se supone que nos hace humanos?

domingo, 16 de febrero de 2014

¿Puede ser qué quieran nuestro bien?

  Lo que más anhelan es que estemos a su merced, que no demos un paso en esta vida sin su consentimiento. Todo tiene que estar bajo su autorización. No existe la democracia, aquí solo existe la dictadura.

  Está prohibido leer. Está prohibido escuchar música. Está prohibido opinar. Está prohibido divertirse. Está prohibido tener amistades. Está prohibido tener ilusiones y sueños. Está prohibido desviarse por el camino. Está prohibido ser feliz.

  Está permitido ver telebasura, está permitido obedecer sin cuestionar, está permitido perder el tiempo productivo con nimiedades que estén autorizadas. Está permitido ser sus esclavos y prolongaciones de su mentalidad enfermiza. Está permitido escuchar sus insultos y sentir su desprecio.