miércoles, 22 de julio de 2015
Horizontes perdidos
Echo de menos la locura, esa que antes embriagaba lo cotidiano trasformándolo en especial, impulsos incapaces de evitar que daban sabor a lo insulso, decisiones irracionales que aparecían en el momento adecuado. Ahora ya no tienen lugar. Sería inapropiado, poco racional, demasiado salado y poco cuerdo.
Miento, a veces tienen lugar. Pero su intensidad es apenas perceptible. Me pregunto qué es lo que ha cambiado. No voy a echar la culpa a los que me rodean. Debe ser algo intrínseco a mí, algo que impide romper las paredes de lo cotidiano para visualizar la excepcionalidad de lo usual o un horizonte insólito.
Reino de la Estulticia I
El primer ministro del reino de la Estulticia, tras reunir a su equipo de investigación para que trabajara en la búsqueda del pasado oscuro de su homologo en la oposición, consiguió lo que se había propuesto; que lo destituyeran. La investigación fue todo un éxito a la par que la puesta en marcha para la opinión pública.
Nuestro sujeto, a la tierna edad de cuatro años ya apuntaba maneras; era reacio a prestar sus juguetes, un acto impuro que dejaba ver al ser impresentable que se ocultaba en su interior. Era el comienzo de la vida de un desviado.
¿Saben ustedes que quería ser de mayor? Pues nada más y nada menos que escritor. Sí, sí. ¡Escritor!
La profesión de los herejes por excelencia. No, él no quería ser policía, personal de seguridad, astronauta, abogado, notario, político... como las personas normales. Quería confabular con ideas subjetivas de su mente enfermiza, dejando a un lado la objetividad de nuestro reino.
Estos hechos objetivos, demostrados y más que suficientes para su destitución, no son los únicos. A los seis años... y hay documentación gráfica que lo avala...a los seis años se disfrazó de Tinky Winky. Ya apuntaba maneras de desviado, muy probablemente fomentado por una familia permisiva, laica, no patriarcal. ¡Qué decir! si el casamiento de sus padres fue totalmente exogámico e improcedente.
Pero ahí no termina la cosa señoras y señores. Al contrario. Aún queda una retahíla de sucesos deplorables. En su adolescencia se negaba a asistir a los eventos socioculturales de la patria, vislumbrando su desarraigo y tendencia sociopata. Coqueteó con las drogas, no una vez, ni dos, sino tres. Minuciosamente se han revisado todas las fotos públicas. En esta imagen podéis observar que lo que sujeta con la mano izquierda, sí, para más inri es zurdo, no es un cigarrillo normal. En la siguiente fotografía vemos una actitud un tanto sospechosa con una persona de su mismo sexo. ¿Sodomita? todos los indicios apuntan a una respuesta afirmativa.
Hay relatos de gente allegada que declara que tan solo compra aquello que necesita, que si algo se le rompe intenta arreglarlo, evitando a toda costa impulsar la economía del país.
De todas estas actividades, desgraciadamente, la única que podemos utilizar en su contra es el consumo ilegal de THC, a lo que hay que sumarle enaltecimiento del consumo de drogas. ¿Creen que será suficiente?
El primer ministro, muy satisfecho con los resultados de la investigación, felicito a su edil. "El duro trabajo ha dado sus frutos, será suficiente. Implementaremos la sensibilización previa con un reportaje informativo en los medios de comunicación de los efectos devastadores del consumo de droga, no necesariamente debe ser exclusivamente del THC, cuanto más desolador sea, mejor. Transcurridos un par de días puedes filtrar el consumo ilegal de sustancias de nuestro querido opositor.
domingo, 12 de julio de 2015
Y tú...¿Qué quieres ser de mayor?
Ezequiel nunca supo de forma clara que quería ser de mayor, cuando era aún un infante, había alguna que otra procesión que le llamaba especialmente la atención. Fueron muchas las tardes en las que se preguntaba que camino elegir, con la ilusión de un niño que algún día sería tan grande y fuerte como los mayores. Fantaseaba con unas labores y otras en sus juegos. Un día, después de jugar con todos los quehaceres que se le pasaban por la cabeza, se preguntó: ¿Por qué tengo que elegir solo una?¡Lo quiero ser todo!
Cuando salía de paseo con su padre los mayores le hacían la típica pregunta después de algunas frases: "¡Qué grande estás Ezequiel! ¡Te veo muy bien de paseo!-mientras pronunciaba esas palabras los mayores aprovechaban para pellizcar sus mejillas, acción que siempre le había molestado- ¿Sabes que quieres ser de mayor?¿Bombero, médico, astronauta?" Ezequiel ya no contestaba como lo hacía con anterioridad enumerando las diferentes posibilidades, su respuesta era contundente: "¡Lo quiero ser todo!" Ante su respuesta los mayores emitían carcajadas estruendosas y sonreían." No puedes ser todo Ezequiel, cuando seas grande tienes que centrarte en una cosa"
El rostro de Ezequiel se transformó en la más viva imagen de la desilusión. Los mayores no se percataron de su rostro puesto que acababan de iniciar una conversación de adultos.
Esa noche, cuando estaba en su cama, lloró. No podría ser tantas cosas como le gustaría. Tendría que centrarse solo en una. ¿Y qué pasaba con todas las demás? Eso le entristecía mucho.
Ezequiel dejó de ser un niño, se encontraba ya en la adolescencia, concretamente en ese momento en el que se debe elegir el futuro profesional. Sentía cierta envidia de aquella gente que tenía claro cual quería que fuera el suyo. Él, sin embargo no había experimentando ninguna epifanía sobre a que dedicar su esfuerzos y vida. Existían varias opciones que le apasionaban, pero... tan solo podía ver aquellas puertas que cerraba con la elección. Lo único que tenía claro eran las opciones que descartaba seguro.
Finalmente optó por un camino. Los años de carrera fueron estupendos, estaba contento de estar donde estaba. Se centraba en su carrera, pero también se decidido a abrir más puertas, aunque no fuera de forma profesional y con un titulo que lo acreditara. Se sentía bien sacando tiempo para todas sus inquietudes, ampliando su acervo de conocimientos y experiencias.
Después de finalizar la carrera se embarcó en un máster de un año, y una vez concluido, cursó otra carrera a distancia mientras trabajaba. Su pequeño, Carlos, ahí cumplía tres añitos.
Ezequiel poseía un curriculum bastante bueno, un trabajo en el que se esforzaba todos los días por ofrecer lo mejor de sí mismo. Sus inquietudes seguían vivas y ocupaban cierto tiempo del que disponía libre, no obstante se repetía aquella pregunta con asidudidad. "¿Qué quiero ser de mayor? Y es que Ezequiel sabía que toda su vida se estaría formulando esa pregunta por muy mayor que fuera, ya que las personas van creciendo constantemente, viven en una transformación continua, donde la profesión de una persona no es el determinante principal de quien es uno. Siempre teniendo más claro lo que no quería ser, a lo que quería ser, hasta el final de sus días. La clase de persona, valores, sentimientos y motivaciones internas que le guiaban, suponía la verdadera pregunta constante.
Una tarde, Carlitos estaba correteando por el salón, jugando a ser muchas cosas como antaño lo hacía su padre. Estaba hiperactivo, de un lado para otro, pero de pronto se paró en seco y fue corriendo hacia su padre."¡No sé que quiero ser de mayor!¡Hay un motón de cosas geniales! ¿Qué seré de mayor?
Ezequiel sonrío al escuchar a su hijo con esa inocencia y entusiasmo. "Serás lo que quieras ser, ya llegará, pero hagas lo que hagas, siempre pregúntate qué clase de persona eres" Carlitos esbozó una sonrisa y su padre lo besó en la frente. Siguió correteando de un lado a otro con brío.
jueves, 9 de julio de 2015
Cosas que tienes que hacer en la vida
- Ir al trabajo todos los días para obtener una remuneración que permita tu autonomía económica y la de las personas que puedas tener a cargo.
- Relacionarte con familia y amigos, es decir, dedicar tiempo a las personas a las que quieres.
-Comprar alimentos, productos básicos del hogar y cosas que vayas necesitando.
-Papeleos: Múltiples y variados. Se rumorea que pronto tendremos un aparato incorporado que contabilice la cantidad de oxígeno que exhalemos e inhalemos, mensualmente deberemos ir a Hacienda para su posterior derrama, como si fuera el gasto del agua, la luz o el gas.
- Ofrecer algo de tiempo a ti mismo, alguna afición que te llene: Pasear, practicar algún deporte, series, películas, yoga, gimnasio, ganchillo, pintura, sacar al perro... Hay un amplio abanico de posibilidades.
- Recuerda que también debes realizar las actividades básicas de la vida: desayunar, almorzar, comer, merendar, cenar, miccionar, defecar, ducharte, practicar relaciones sexuales u onanismo.¡Y dormir, que no se te olvide dormir!
Y si algún día te sobra tiempo, intenta pensar, aunque a los obstinados del pragmatismo absoluto crean que no sirva para nada.
miércoles, 8 de julio de 2015
Adoremos a Ford versión Españistan
Adoremos a reyes, mandatarios y trabajadores de la ley. No cuestionemos absolutamente nada más allá de la enajenación más burda que este permitida. No nos involucremos absolutamente con nada que pueda marcar nuestro futuro y el futuro de las venideras generaciones. Limítemonos a idolatrarlos: ¡Oh, querida monarquía! ¿qué sería de nuestro país sin ellos, qué sería de nuestras relaciones internacionales sin su acérrima labor? Amémoslos más allá del bien y del mal. ¿Cómo osan meterse con el más alto cargo del gobierno? ¡Tampoco ha hecho tan mal las cosas! ¡Pobre hombre que se ha esforzado día y noche por ser justo con todos sus ciudadanos y protegernos de los africanos famélicos! Y que decir de los trabajadores del orden y la ley...viven con el único axioma de proteger siempre al prójimo. Hay que refugiarse en la patria, compremos banderas y dejemos que ondulen al albedrío del viento. Si tenemos frío no habrá nada que ofrezca más calor que arroparse con la bandera de la patria.
Seamos abstemios del libre pensamiento.¡Demos la bienvenida a la policía del pensamiento!
Seamos abstemios del libre pensamiento.¡Demos la bienvenida a la policía del pensamiento!
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