lunes, 2 de diciembre de 2019

El príncipe Feliz

"El príncipe Feliz" Oscar Wilde

TODO ES MENTIRA. NADA ES VERDAD.
 

Seré breve y concisa. El Príncipe feliz es feliz (valga la redundancia) por el mero hecho de que vivió aislado de la ciudad y sus diferentes realidades. Una vez que muere se situa en una parte alta y desde allí ve la miseria que en vida no vio. Llora cuando antes nunca había llorado. Es fácil ser feliz enajenado de las diferentes realidades más ásperas de la vida. Así que cuando conoce a la golondrina le pide que le vaya quitando los adornos más caros para ayudar a aquellos que lo necesitan. Finalmente la estatua que en un principio lucia preciosa (para mi gusto de una opulencia vomitiva) queda andrajosa y deslustrada. El alcalde y sus súbditos se escandalizan por el horror de que la estatua ya no luce (problemas secundarios en esta vida, no se escandalizan de ver atrocidades y miserias) El "alma", por llamarlo de algún modo, del príncipe feliz en esa estatua a dado todo lo que podía dar al pueblo para ayudarlo, ayudado de su amiga la golondrina. No quiero entrar en la relación golondrina- príncipe feliz, por que lloro. Siempre he llorado al leerlo.

Lucha de clases.Puto dinero de mierda, y estupidez por no saber diferenciar el valor del precio de las cosas de esta vida.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El artista del hambre.

TODO ES MENTIRA, NADA ES VERDAD

Una manera de narrar es a través de las metáforas, solo aquellos ojos que quieran ver verán. Aunque es verdad que da lugar a infinitas interpretaciones e incluso un mismo individuo puede interpretarlo de formas diferentes... no somos seres inamovibles en el pensamiento, de ahí que podamos aprender, desaprender y evolucionar. Cucarachas que sobrevivirán hasta el final, aunque los seres humanos se obcequen erróneamente en querer a sus ojos y semejanza, siendo temorosos a los cambios.

Comencemos con el comentario del texto(creo que llevo sin analizar un texto desde hace doce años)

La sensación al leerlo más que transmitir rabia, es tristeza e incomprensión. Kafka nos plantea "El artista del hambre"que para mí hace alusión a todas las formas de arte, ya sea escritura, pintura, baile, música, clown (todo el arte que queráis, que es muy variado) ... Para mí es "un artista del hambre" porque siempre alberga hambre voraz e inagotable, pero ovbiamente no de víveres. Hambre de sueños, de deseo, de transmitir su arte y que este sea comprendido y valorado sin prostituirse. ¿Cómo va a comer si es un artísta del hambre? ¡Como artista del hambre morirá sin probar vocado! Es decir, vivirá siempre de sus sueños y de su arte aunque sea incomprendido por el total de la humanidad.

Divido el texto en dos partes que no son exactamente igual de extensas pero que dibujan dos escenarios diferentes.

El primero en el que aparecen los vigilantes, el empresario y las damas:( saben lo que es el ayuno, o creen que lo saben ;) ) Para mí se reduce a estar dentro del sistema y en las altas esferas, donde el arte al final acaba siendo farándula, donde existen plazos de entrega y un público al que satisfacer según sus ritmos y apetencias, modas pasajeras. Donde tienes que pasar por el aro. Allí donde hay un empresario que saque beneficio de la obra para poder llamarse arte, donde hay unos vigilantes que supervisan tu obra para que encaje con el sistema y las apetencias del consumidor y consumidores (damas aburguesadas) que no puedes ofender con tu obra. Me cago yo en todos ellos. Al final te prostituyes o huyes. Y el artista del hambre como buen artista del hambre se dirige a otros recovecos, a mi parecer en parte sorprendido por todo lo que le rodea, más que por la incomprensión de su obra o alabanzas vacuas.

¿Después de los cuarenta días le ofrecían cómida? ¿Al artista del hambre? ¡Que poca vergüenza!
Ver para creer. Como dice kafka "el universo de la estulticia"

El segundo escenario: El circo. El vulgo.(no saben lo que es el ayuno) Aquí se le ofrece libertad de voluntad pero lo relegan a las cuadras. A mi parecer simboliza los estratos sociales bajos, y aquí su arte es libre, no esta sujeto al mercado, a la farándula , a plazos de entrega, pero pasa totalmente desapercibido. Bien es cierto que tiene la libertad de ayunar, es decir, de expresar su arte, pero este parece transparente y a nadie importarle.

"Los niños a causa de su insuficiente preparación escolar y general ¿qué sabían ellos lo que era ayunar?¿Y si intentara explicarle a alguien el arte del ayuno?"  Estas dos frases son geniales, mete caña al sistema educativo. ¿Qué es el arte y cómo explicar qué es? En ambos escenarios los únicos que se sorprenden más son los niños, su inquietud y espontaniedad, quizás un giño al futuro de las nuevas generaciones, disculpadme pero de niños nos transformamos a adultos estúpidos, y no veo futuro.

Para finalizar comentar que tanto en el primer escenario como en el segundo su cometido era ser el artista del hambre, en el primero le ofrecían comida que para mi forma de verlo era prostituirse en sus pensamientos,  y en el segundo escenario no le ofrecian nada, por lo que podía expresar su arte como quisiera pero ese arte resultaba invisible. Muere siendo el artista del hambre aunque no sepan lo que es el ayuno y muere siendo el artista del hambre sin prostituirse.

PD: en el primer escenario no explica si es un teatro, una gran sala o qúe diablos. Sin embargo cuando dibuja el segundo escenario si que se sabe que es un circo. Esto no me gusta, y a ver si logro explicarme bien. Estoy en contra de que en el circo se utilicen animales, de hecho ya hay muchos circos que en los que ya no hay animales :). Por otro lado, en los circos hay grandísimos artistas ( hacer sonreir y emocionar en vivo y directo es un ARTE, telas, trapezistas, acrobacias...) que al realizar kafka su metáfora creo de desvirtualiza. También hay vulgo-borregismo en altas esferas.





jueves, 7 de marzo de 2019

Una gran mujer

#hombresyalgunasmujeres

Una gran mujer

Había querido muchísimo a mi mujer y no porque fuera mi mujer; ella siempre fue una gran mujer de la cabeza a los pies. Cuando Carmen murió todo mi mundo se desplomó.
Nos conocimos muy jóvenes y decidimos labrar un camino juntos. Lo di todo por ella, por cuidarla como merecía y agradezco los años que pasó a mi lado.

Cuando transcurría el año mil novecientos ochenta y cuatro nació nuestra pequeña Julia. Al principio fui reacio porque deseaba un niño, ya sabéis, las niñas hay que protegerlas con más cuidado. Ya nunca llegó otro hijo y no quedó otra que aceptarlo. Nos costó, pero al final lo superamos.

Trabajaba de empresario en una mediana empresa y ella era auxiliar de enfermería en una residencia. Poco a poco la convencí de que con mi sueldo bastaba para que viviéramos bien los dos y así ella podía dedicar más tiempo a la pequeña. En ocasiones soñaba demasiado y creía que ella podía gestionar una pequeña empresa ¡Como si hubiera cursado estudios para eso! Pobrecilla ella.

Carmen fue una gran mujer y aunque en ocasiones sufriéamos baches en la relación conseguíamos superarlos. Hubo una temporada que le dio por ir a tomar café con las solteronas y las viudas.¡Como si no tuviera marido en casa! Y ahí llegaban las disputas. Llegaba de trabajar y no estaba la comida en la mesa y las tareas de la casa permanecían desatendidas. Era una situación insostenible que no podía permitir. Entre los cafés con esas brujas y las clases de pintura se olvidaba de lo realmente importante: su marido, su familia y su casa. A mí, que nunca me había faltado un buen plato de comida caliente.

Siempre fui un caballero con Carmen, la traté con respeto allá donde fuera. Casi todos los domingos la sacaba a algún restaurante o a algún evento social para que estuviera contenta. Lo pasábamos realmente bien. Nunca fui de aquellos hombres que dejan solas a sus mujeres para que les pase algo malo. Allá donde iba yo me acompañaba incondicionalmente.

Alrededor de la mitad de mi sueldo era para ella y a decir verdad lo gestionaba muy bien. Le daba para pagar religiosamente todas las facturas de la casa, los víveres y demás cosas básicas, nimiedades del día a día. No era una mujer de esas caprichosas, egoístas y derrochadoras que solo piensan en ellas mismas. Por mi parte me encargaba de las gestiones importantes y difíciles como qué resultaba más interesante comprar, a qué dedicar el tiempo libre y las proyecciones de futuro.

Un día comentó que se le había ocurrido la idea de realizar trabajos de costura en casa, y claro, le quité rápido esa idea loca. En sus años mozos aprendió el oficio de la costura para sobrevivir, pero en aquel momento con la niña y todos los quehaceres en el hogar resultaba totalmente inapropiado cuando era yo el que se encargaba de que llegara el pan a la mesa.

Comenzó a enfermar y estuve apoyándola en todo momento, no como Julia, que aparecía y desaparecía a su antojo. Al principio sufría pérdidas sanguíneas de mujeres cuando no tocaba. En el pueblo solo había un ginecólogo joven que cubría la baja de la ginecóloga de toda la vida que se había fracturado unos cuantos huesos. Era más apropiado esperar a que regresara la ginecóloga y así se lo comuniqué a mi mujer. Pasaron meses hasta que regresó, pero ya era tarde porque se ve que dijeron que había crecido mucho. Una pena Carmen. ¡Mi pobre Carmen!

Con lo buena mujer que era Carmen no sé qué sucedió con Julia. La educamos de la mejor manera que pudimos, pero ella no entraba en razones, siempre provocando y replicando. Con esa ropa horrenda y los labios rojo puta, por no hablar de las formas, nada refinada y nada complaciente. Vergüenza de hija sin proyectos de futuro. Decidió estudiar Bellas Artes, total, para estar trabajando en un mercadillo ambulante vendiendo figuras hechas por ella, unos cuantos harapos y unos cuadros feos firmados con la inicial C.

Espero que algún día sea una gran mujer como su madre, que no vaya con unos y con otros, que encuentre, con un poco de suerte, a un buen hombre como yo.