viernes, 25 de septiembre de 2015

Sucedanio

Acababan de traerle el café con leche que se había pedido. Abrió un azucarillo, lo añadió al café y parsimoniosamente fue removiendo la cucharilla durante unos minutos. Dejó la cucharilla apoyada en el plato mientras se preparaba para encender un cigarrillo. Entre caladas y sorbos, lo vio claro. Aquello que últimamente lo perturbaba sin saber qué era apareció en su mente de forma clara. Todo alcanzaba la cualidad de absurdo. Su supuesta felicidad tan solo era un sucedáneo.

¿En que momento se aferró a su falsa felicidad creyendo que era verdadera?