domingo, 17 de mayo de 2015

Pesadilla

Perséfone estaba en la fase Rem del mundo onírico. Todo iba bien hasta que de repente la sensación de que algo malo iba a suceder aceleró su ritmo cardíaco y respiratorio. Se retorcía entre las sábanas  enérgicamente. Incertidumbre, desasosiego y miedo se habían instaurado. "¿Dónde está él? ¿Qué le ha pasado?" Podía volar, y así se desplazó hasta llegar al lugar en el que estaba la persona que buscaba. Entraba a una habitación pequeña en la que apenas había luz."¡No!" Sintió su alma desfallecer cuando vio que estaba tirado en el suelo. Se acercó rápidamente situándose a su lado. Le miró y le tocó. Le zarandeó y le gritó. No respiraba, no se movía, estaba rígido y frío.
Pronunció repetidamente las palabras: "No puede estar ocurriendo", como si fueran un antídoto para escapar de allí y regresar a la realidad, dejando atrás su peor pesadilla. 
Funcionó. Despertó e intentó ubicarse en un espacio tiempo.
El estado de vigilia no le calmó. Al contrario, le trasladó al abismo del dolor. 
Pesadilla y realidad eran uno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario