Un cielo soleado y grisáceo envolvía todos los alrededores del muro y más allá. Las miradas de los humanoides se orientaban hacia una misma ubicación geográfica, a pesar de que los ubicados y desubicados se ubicaran mentalmente a años luz.
Prometía ser un día histórico, obcecación de unos más obstinidad de otros, sin determinar que grupo pertenece a cada subgrupo y sin ser excluyentes. ¡Que no! ¡Que sí! ¡Que no! ¡Que sí¡ ¡Que no! ¡ Que sí¡ Se podían escuchar valoraciones muy dispares, incluso contradictorias; argumentaciones basadas en diferentes axiomas, vamos, un puto mejunje de ideas para un lado y para otro.
Las personas no están bien de la azotea, confirmo que no se salva nadie. Tras años de infiltración en este planeta el término humano que refleja mejor su esencia es "kafkiano". Los hechos que en este día acontecían también lo eran.
Solo realizaré una breve valoración de lo que captó con más fuerza mi atención. Los humanoides se regocijan en la palabra "Democracia" que teóricamente consiste en el concepto de que es el pueblo el que tiene derecho a elegir a sus gobernantes. Es decir, el pueblo tiene derecho a delegar y obedecer lo que dictaminen unos gobernantes que ellos de forma muy democrática y sensata escogen cada cierto intervalo de tiempo, para luego permanecer en letargo hasta la próxima demostración de democracia. Lejos de parecerles absurdo, les resulta un modelo utópico ya que hay modelos aún más restrictivos. Ese día la palabra "democrático" y "antidemocrático" serpenteaban según soplara el viento. Para unos la democracia era poder elegir y para otros la democracia era no poder elegir. No es menester argumentar las razones por las que cada persona lo considerara de una manera u otra. Es curioso que algo que pretende ser democrático sea antidemocrático porque la democracia dice que no es democrático. Pero ahí no acaba el asunto, después de esa palabra, recurren a unas normas supremas denominadas "Constitución" y según si algo está bien o esta mal a juicio de vete tu a saber, utilizan las palabras constitucional o incostitucional, también obviamente, según sople el viento. Hay una tercera palabra que es bastante socorrida y que la explicación de la anterior se podría trasladar a esta, en este caso es "Legalidad".
Estás tres palabras, como ya he dicho antes, serpentean según sople el viento, Fluctúan siendo y dejando se ser en función de otras variables.
Ese día, uno de octubre de dos mil diecisiete, democracia, constitución y legalidad debían de imponerse, ¿Qué buen ciudadano hecho y derecho estaría en contra de ellas?
No creo que sea el momento más idóneo para introducir aún más palabras y frases, mas no puedo resistirme a realizar esta otra aportación en forma de pregunta; ¿Por qué resulta tan fácil dilucidar el adoctrinamiento de otros y no el propio?
P.D 1 Continuará...según sople el viento.
P.D 2 Ese "continuará" es pronto o es nunca
Como si se tratara de un novela distópica, un territorio fue
infectado por "los cuerpos de seguridad ciudadana". Los mandatarios
argumentaban que era necesario que prevaleciera el orden y que se
cumplieran las palabras mágicas. Para ello orquestaron un gran
despliegue logístico previo al famoso día que consistía en infiltrarse
entre esos seres antidemocráticos y detener cualquier tipo de acto
delictivo. Encartelar había pasado a ser casi un acto terrorista, pero
sin el casi. Los cuerpos de seguridad ciudadana debían de actuar de
forma correcta y perseguir cualquier indicio del acto ruin de
encartelar.
-Usted, ¿Qué piensa hacer con esa escoba?- peguntaba de forma intimidante y autoritaria un cuerpo de las fuerzas del estado a un ciudadano sospechoso- Muéstreme su carnet de identidad.
-Hola señor agente- tartamudeaba un ciudadano de a pie que sostenía en su mano derecha una escoba y el la izquierda un cubo, y para más inri llevaba en sus espaldas una mochila de dos asas de color azul oscuro casi negro.- Aquí tiene mi D.N.I, solo estoy haciendo mi trabajo señor agente.
- ¿Si? ¿Dice que esta usted trabajando? ¿Para quien trabaja?- Una sonrisa de satisfacción y autoregocijo se dibujo en su rostro al intuir que había acorralado a un perturbador del orden social.
- Solo estoy haciendo mi trabajo, me dedico al mantenimiento de la ciudad. Soy empleado del ayuntamiento.
- Muéstreme ahora mismo el contenido del cubo.- El ciudadano, algo acongojado inclino el cubo para mostrarse al agente el contenido. -Qué es eso?
-Hojarasca, señor.
-¿Y debajo de la hojarasca?- La cara del agente se desfiguro de forma fugaz ya que se esforzó en mantener la compostura.
-Más hojarasca.- Se produjo un silencio algo incomodo, en el que el agente se sentía bastante incomodo ante su metedura de pata y que intentaba subsanar con alguna respuesta ingeniosa que no logró sintetizar.
-Aquí tiene su documento de identidad, prosiga con su trabajo y yo proseguiré con el mío, cualquier indicio de sospecha debo investigarlo.
Resulta curioso como un hecho normal pasa a ser anormal, cuando en unas elecciones generales no se escatima en presupuesto y se emplean todos los medios de comunicación para visibilizar la importancia de ir a votar, en esos casos, se empapelan todos los sitios posibles con carteles de todos los tamaños, charlas, coches que hablan, publicidad en televisión, cartas a los domicilios. En este caso la mayoría de la población no ve nada raro considerándolo todo dentro de la normalidad.
El despliegue incluía la búsqueda de urnas.Sí, urnas. Objetos que pueden poseer diferentes tamaños y que normalmente suelen tener forma cuadrada o rectangular, siendo transparentes y que en su parte superior constan de una ranura en la que se puede introducir un sobre de dimensiones no muy grandes.Vamos, un peligro para la sociedad. En las semanas previas, urnas y papeletas pasaron a ser de objetos máximos de la prodemocracia a objetos máximos de la antidemocracia. De esta forma urnas y papeletas se convirtieron en anticristo de la democracia y fueron buscados y requisados por su carácter pernicioso para el orden establecido.
Las imprentas pasaron a ser los locales en cuyo interior se erigían armas de destrucción masiva de la estabilidad.Diferentes dispositivos se desplazaron en busca de esos lugares, también llamados prostimprentas, donde se tejía el material fraudulento.
Y llegó el día. Requisadas fueron urnas y papeletas, ni tantas ni tan pocas como unos y otros hubieran querido. Los cuerpos de seguridad del estado se encargaron de defender los intereses del pueblo proporcionándole a parte del pueblo transferencia de energía en forma de violencia básica, y para nada gratuita, porque la pagan todos en forma de impuestos. Emplearon también balas de goma, para proteger al pueblo del pueblo.
Unos ciudadanos alababan la actuación mientras otros ciudadanos convalecientes permanecían en el hospital.
A los conceptos democrático, constitucional y legal habría que añadir "falseamiento de la historia" que como las anteriores fluye según sople el viento. Unas veces se cobijan en ellas con firmeza atroz mientras que en otras ocasiones alegan la imposibilidad de cumplirla para incumplirla con sumo gusto. ¿Qué es lo que quiere el viento y para dónde tiene pensado ir?¿Qué es lo que determina que en ciertas ocasiones el peso de esas palabras les resulte sumamente ligero y en otras pesen como vigas y resuenen por doquier?
-Usted, ¿Qué piensa hacer con esa escoba?- peguntaba de forma intimidante y autoritaria un cuerpo de las fuerzas del estado a un ciudadano sospechoso- Muéstreme su carnet de identidad.
-Hola señor agente- tartamudeaba un ciudadano de a pie que sostenía en su mano derecha una escoba y el la izquierda un cubo, y para más inri llevaba en sus espaldas una mochila de dos asas de color azul oscuro casi negro.- Aquí tiene mi D.N.I, solo estoy haciendo mi trabajo señor agente.
- ¿Si? ¿Dice que esta usted trabajando? ¿Para quien trabaja?- Una sonrisa de satisfacción y autoregocijo se dibujo en su rostro al intuir que había acorralado a un perturbador del orden social.
- Solo estoy haciendo mi trabajo, me dedico al mantenimiento de la ciudad. Soy empleado del ayuntamiento.
- Muéstreme ahora mismo el contenido del cubo.- El ciudadano, algo acongojado inclino el cubo para mostrarse al agente el contenido. -Qué es eso?
-Hojarasca, señor.
-¿Y debajo de la hojarasca?- La cara del agente se desfiguro de forma fugaz ya que se esforzó en mantener la compostura.
-Más hojarasca.- Se produjo un silencio algo incomodo, en el que el agente se sentía bastante incomodo ante su metedura de pata y que intentaba subsanar con alguna respuesta ingeniosa que no logró sintetizar.
-Aquí tiene su documento de identidad, prosiga con su trabajo y yo proseguiré con el mío, cualquier indicio de sospecha debo investigarlo.
Resulta curioso como un hecho normal pasa a ser anormal, cuando en unas elecciones generales no se escatima en presupuesto y se emplean todos los medios de comunicación para visibilizar la importancia de ir a votar, en esos casos, se empapelan todos los sitios posibles con carteles de todos los tamaños, charlas, coches que hablan, publicidad en televisión, cartas a los domicilios. En este caso la mayoría de la población no ve nada raro considerándolo todo dentro de la normalidad.
El despliegue incluía la búsqueda de urnas.Sí, urnas. Objetos que pueden poseer diferentes tamaños y que normalmente suelen tener forma cuadrada o rectangular, siendo transparentes y que en su parte superior constan de una ranura en la que se puede introducir un sobre de dimensiones no muy grandes.Vamos, un peligro para la sociedad. En las semanas previas, urnas y papeletas pasaron a ser de objetos máximos de la prodemocracia a objetos máximos de la antidemocracia. De esta forma urnas y papeletas se convirtieron en anticristo de la democracia y fueron buscados y requisados por su carácter pernicioso para el orden establecido.
Las imprentas pasaron a ser los locales en cuyo interior se erigían armas de destrucción masiva de la estabilidad.Diferentes dispositivos se desplazaron en busca de esos lugares, también llamados prostimprentas, donde se tejía el material fraudulento.
Y llegó el día. Requisadas fueron urnas y papeletas, ni tantas ni tan pocas como unos y otros hubieran querido. Los cuerpos de seguridad del estado se encargaron de defender los intereses del pueblo proporcionándole a parte del pueblo transferencia de energía en forma de violencia básica, y para nada gratuita, porque la pagan todos en forma de impuestos. Emplearon también balas de goma, para proteger al pueblo del pueblo.
Unos ciudadanos alababan la actuación mientras otros ciudadanos convalecientes permanecían en el hospital.
A los conceptos democrático, constitucional y legal habría que añadir "falseamiento de la historia" que como las anteriores fluye según sople el viento. Unas veces se cobijan en ellas con firmeza atroz mientras que en otras ocasiones alegan la imposibilidad de cumplirla para incumplirla con sumo gusto. ¿Qué es lo que quiere el viento y para dónde tiene pensado ir?¿Qué es lo que determina que en ciertas ocasiones el peso de esas palabras les resulte sumamente ligero y en otras pesen como vigas y resuenen por doquier?
¿Pueden imaginar el despliegue de recursos que fueron empleados para
tal ocasión en otras situaciones que según esas normativas deben de
cumplirse supuestamente a rajatabla?
El viento en el planeta Tierra es muy caprichoso.
El viento en el planeta Tierra es muy caprichoso.
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