-Tu vida se basa en ir endulzandola constantemente. Me resulta excesiva tanta azucar. Voy a sufrir una hiperglucemia a este paso.
-¿Y cómo crees que es la tuya? En tu caso, te encargas de matar todo lo bueno. Tú me vas a provocar una hipoglucemia.- repuso siguiendo el esquema que él acababa de exponer- Realmente desconozco quién es el más tóxico de los dos, de ambos desajustes de glucemia ,cuál puede ser más nocivo. ¿No te percatas de qué corres el riesgo de desenamorarte de la vida?
-Lo dudo. No estoy desenamorado de la vida, tan solo intento ver las dos caras de la misma moneda, y no centrarme en una sola.¿Te has planteado que tanta glucosa puede alienarte por completo, imposibilitando que veas la otra parte de la totalidad?
-No es cuestión de que no intente ver la parte mala, simplemente intento quedarme con la parte buena. ¿Qué de malo hay en ello? ¿Qué ganas analizando la mezquindad?
- Si te soy sincero, diría que es mi forma de encontrar la paz. Somos polos opuestos que nos atraemos mutuamente. Tú te centras en lo bello y yo en lo horrendo. Quizás, como decía Aristóteles "La virtud está en el termino medio" pero aún andamos lejos de ese estado.
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