Rabia fluye por todas mis células.
odio se instala en mi mente,
destrucción es aquello que anhelo,
es la venganza lo que más quiero.
¡Arder hasta quedar solo restos!
Que se introduzcan por el orto
sus palabras vacuas evacuadas
de su inodoro como cerebro
que solo alberga desechos.
Estoy hasta el santísimo coño
de las palabras de demagogos,
de fronteras inventadas y
leyes amoldadas.
¡Hasta el puto coño!
Mierda de existencia que arrastra
hacia una enajenación perenne,
capas de barniz de nimiedades
para no ver otras realidades.
Hegemonía de la estulticia
homogénea en el planeta,
el que esté libre de pecado
ya sabes...
que tire la primea piedra.
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