Malasombra
No me digas nunca y tampoco dime siempre. La supuesta obligatoriedad inclusive de aquello que me gusta me hace huir. Solo le soy fiel a mi locura, ella es la única que entiende los desvarios de una mente dispersa y atormentada. No me fío ni de mi sombra y mi sombra tampoco se fía de mi, malasombra. Como consejo si te acercas a mi... ¡huye! Si no lo haces... lo haré yo.
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