Ahora es otoño, seguirán cayendo
hasta no quedar ninguna. Solo permanecerán las perennes. Pero tras el otoño y el
frío y oscuro invierno, lo caduco renacerá con el principio de la primavera.
Unas están ahí
todo el año y otras van y vienen. Veo hojas en el suelo por todas partes, es lo
normal en esta época del año.
Aquí estoy, sentado en un
banco de algún parque de alguna ciudad, observando la decoración de la
naturaleza, ese manto de hojas de diferentes colores: verdes, amarillas,
marrones, naranjas, rojas… y sus diferentes tonalidades. Hay algo de viento y de
vez en cuando van cayendo más al suelo, redibujándose constantemente el acervo
de hojas.
No hace mucho frío, se está bien para poder
estar un rato sentado en el banco. Sigo mirando las hojas y empiezo a divagar.
Me pregunto qué cosas en esta vida son perennes y cuales caducas. Antes era
algo que me inquietaba mucho, tenía la necesidad de ubicar todo en un grupo u otro, tal vez
para no equivocarme y después llevarme disgustos.
Lo perenne y lo caduco, lo
perpetuo y lo efímero de la vida siempre me han inquietado, y por ello
necesitaba ubicar prácticamente todo en esos grupos, realizaba listados mentales. Es muy
posible que más que necesidad fuera miedo, miedo a la caducidad de las cosas
que me gustan de esta vida y miedo a la perpetuidad de las que no.
¿Y qué es lo caduco y lo perenne de esta vida, qué relaciones y
sentimientos pertenecen a cada grupo? Es más,
nosotros mismos, algún día caducaremos de forma perenne, ¿no? En
el juego de la vida se puede intentar clasificar todo.
Me preguntaba en qué
momento los sentimientos nacen y en qué momento se mueren, si juega un papel
principal el azar y el sino, la
constancia y la dedicación, o si es una
mezcla. Cuando nacen los sentimientos ¿realmente queremos que nazcan? Y viceversa, cuando mueren los sentimientos ¿realmente
queremos que mueran? Si esos sentimientos mueren…¿han sido caducos?
¿Es perenne la injusticia
y la desigualdad?¿Es perenne la distopía en la que vivimos?¿Tendrá caducidad
el fascismo?¿y el abuso de poder?
Todo tenía que ubicarlo,
de forma bastante patología ¿a quién le interesan esas cosas? La energía del sol, esa que hace posible la vida, algún día caducará de
forma permanente.
A día de hoy, aquí en el
banco, la clasificación que hacía antes ya no me obsesiona. Ya no hago listas
mentales con eso, no intento situar cada cosa en un saco, no ha servido de
nada.
Lo que hago ahora es luchar.
Luchar por lo que creo que vale la pena conservar y por lo que vale la pena
cambiar, por lo que quiero que sea perenne o caduco.
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